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El tiempo y la pausa

  La última entrada de este blog fue en junio de 2022. Entonces no sabía que iba a pasar tanto tiempo hasta que lo retomara. Han sucedido muchas cosas en el impasse, entre otras un hackeo de la página web de mi centro y del blog, y varios bloqueos de contraseñas que me impedían entrar a escribir, como lo estoy haciendo ahora, en el espacio de tiempo del que dispongo.

Esta situación, y la de otros proyectos de mi vida (como el huerto de mi casa, el último libro que estoy escribiendo, el encuentro con algunos amigos) que se postergan, junto con el anhelo de sanar mi relación con el tiempo más y más cada día, para que se convierta en la vivencia de un tiempo humano, me ha llevado a adentrarme en la hondura del significado y la necesidad de los tiempos de pausa: tiempos de barbecho y tiempos de gestación.

En nuestra cultura y en esta época que nos ha tocado vivir se nos adiestra para que seamos “proactivos”, no procrastinemos, seamos eficaces, usemos al máximo nuestro tiempo, nos pongamos objetivos y les marquemos la hoja de ruta con su temporización, etc. Toda esta dinámica, necesaria en algunas ocasiones, oculta otra realidad que tiene que ver con los tiempos en los que no sucede nada y sentimos que debemos respetar esta inactividad, esta quietud para ser fieles al tempo del proceso.

Si sólo vivimos desde la primera mentalidad, deshaciéndonos de la pausa, nos amoldamos al tiempo de las máquinas y nos alejamos del tiempo humano. Lo mecanizado, lo tecnológico funciona de una manera y tiene un fin muy distinto a la dinámica y al propósito humano. es por ello que la vivencia del tiempo puede sanarnos o enfermarnos, humanizarnos o convertirnos en autómatas. depende de nuestra elección, y esta será más libre en la medida en la que cultivemos nuestra conciencia y la hagamos evolucionar.

En medio de esta situación relacional con el tiempo, se hayan los tiempos de barbecho. No sólo es la tierra la que necesita tiempos de descanso para regenerarse, nosotros y nuestra creaciones también. No es algo mental, ni debemos forzarlo. Es algo natural que surge si estamos verdaderamente conectados y atentos mientras estamos en el proceso creativo, de manera que no sólo se nos revela el qué y el cómo, sino también el cuando. Permitir que se inicie un nuevo movimiento creativo cuando verdaderamente emerja en nuestro interior, sosteniendo el tiempo de pausa, durante el cual continuamos experimentando la vida y experimentándonos a nosotros mismos, descansando, nutriéndonos, evolucionando, para entregarnos completos, con toda la energía y con toda la pasión al nuevo inicio que aparece estrenando algo original, ya que surge de nuestro origen, nuestro auténtico ser y lleva su huella.

Cuando me dejo conducir hacia el lugar donde habitan los sueños, recojo sus semillas en mi corazón. Es mi intención quien los riega y la fe quien los custodia y los espera. En un hermoso día ven la luz de las formas y siempre, siempre me asombran.

Alumbrar sueños es también saber aguardar cuando están siendo gestados en lo profundo, sin que parezca que esté sucediendo nada. Ahí es tan importante saber esperar como mantenernos en la intención de lo que estamos creando, sin abandonar el proyecto. Es una acción interna que en nuestra mentalidad occidental confundimos con pasividad. Este error nos lleva a precipitar los resultados, acelerándolos, sin que estén en su punto óptimo de maduración y sin que hayan podido tomar la forma plena a la que estaban destinados. O bien, podemos abandonar muchas creaciones iniciadas porque no vemos un logro rápido. A veces creemos que hemos fracasado y no, sólo no hemos podido permitirnos la paciencia que requieren.

Desde el inicio saber acompañar los procesos y cultivar las actitudes que los van a hacer realidad, es fundamental.

Es importante vivir el tiempo a la vez como un límite y como una oportunidad, un cauce que hace posible la manifestación de los sueños de nuestro ser. Vivir en conexión con kairós, el tiempo oportuno, es aprender a vivir conectados a los ciclos y a los ritmos de la vida. Es una sabiduría natural que nos habita, de la que nos hemos alejado por toda una herencia equivocada de como hacer realidad los anhelos profundos, muchas veces sustituidos por el logro de objetivos más superficiales que nos distraen e impiden que nos dediquemos a nuestra misión verdadera.

Estar centrados y atentos a los propósitos que han emergido de nuestro interior, sin dejar que interfieran otros objetivos del ego, otorgándoles el tiempo que cada uno requiera hasta que en su tiempo oportuno vean la luz, forma parte del arte de la magia creadora que nos distingue como humanos.

Estoy muy feliz de retomar este blog como espacio de expresión y como modo de contacto. Gracias por estar ahí y continuar dándole sentido a este compartir.

6 comentarios

  1. Lola Cabello

    Agradezco siempre las palabras que salen del alma, siento que es el camino perfecto para reconocerse en el otro y que tanto bien nos hace. Un abrazo Magdalena.

    • magdalenarodriguezsite

      Querida Lola
      Gracias por tus hermosas palabras, ellas me alientan a seguir perseverando en esta labor preciosa de ser testigo de lo que acontece en mi interior y manifestarlo con palabras. Ser espejos unos de otros y acompañarnos por el camino hace la vida más apasionante. Un abrazo grande

  2. Daniel

    Muchas gracias Magdalena, me ha gustado mucho. Como dice Byung-Chul Han, estamos perdiendo la capacidad de no hacer nada. Y lo peor de todo es que nos hemos convertido en nuestros propios explotadores.
    Sanar tu relación con el tiempo… solo por esa frase ya merece el tiempo dedicado a leer tu artículo. Un abrazo

  3. Juana

    Gracias, por retomar este compartir que me transmite calma, paciencia, que es necesario un tiempo para que mi ser se manifieste, sin perder los propósitos que emergen de mi corazón .

    • magdalenarodriguezsite

      Querida Juana
      Me alegra el resonar en ti de este artículo de mi blog. Me encanta que no pierdas nunca de vista los propósitos de tu corazón, ellos son el verdadero impulso en la vida. Permítete siempre el tiempo necesario para la manifestación de tu verdad profunda y goza durante el proceso, confiando en que todo toma forma en el momento oportuno. Un abrazo

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